Comportamiento conflictivo infantil, ¿qué podemos hacer?

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Actualmente, el término comportamiento conflictivo es un término paraguas bajo el que se agrupan diversos síntomas:dificultades de concentración y aprendizaje, agresividad, hiperactividad, tendencias autistas, desórdenes alimenticios,etc. En todos los casos resulta muy útil estudiar con atención y cariño los vínculos afectivos del niño.

Ningún niño adopta una conducta retraída o extraña porque le resulte divertido, sino porque dentro de su sistema(familia) esa actitud es la respuesta lógica a algo que nosotros, desde fuera, difícilmente podremos reconocer a primera vista.

A menudo sucede que un niño con un comportamiento conflictivo no es más que un reflejo de un problema que tienen los padres y que…no logran exteriorizar.

Los niños están vinculados a su sistema familiar mediante el amor. Como viven y actúan de forma inconsciente, sienten que siempre hacen lo debido y que tienen razón,  que pertenecen a ese sistema, independientemente de cuál sea la imagen externa.

Por este motivo, en casos de trastorno de conducta  resulta útil determinar qué tarea intenta llevar a cabo el niño a favor de su familia con este comportamiento.

La frase de la pediatra Inge Flehming de : “un niño con un comportamiento conflictivo es aquel niño que provoca conflictos con su comportamiento” derivan una serie de preguntas que permiten visualizar la dinámica de un problema de comportamiento: ¿A quién provoca conflictos el niño?¿En qué situaciones los provoca? ¿qué sucedería  si ese niño no provocara conflictos…?

A menudo los padres no son capaces de responder a todas esas preguntas debido a que han convivido durante mucho tiempo con los conflictos o alteraciones de conducta de su hijo.  Eso significa que no tienen conciencia de que, además de un niño con un problema de conducta, su hijo es también un niño trabajador, un niño divertido, un niño creativo, un niño con sensibilidad para la música…etc.  Por ello es importante ayudar a los padres a dirigir de nuevo una mirada más amplia y generosa sobre su hijo. Eso suele conducir a una mejora en las relaciones entre padres e hijos que puede convertirse en el primer paso hacia una solución del conflicto.

INGRID DYKSTRA. Niños que heredan el destino familiar. Barcelona 2007. Integral.