23Mayo. APRENDER A SALIR DE LA ZONA DE CONFORT CUESTIÓN DE CREENCIAS.

Fuente: h.koppdelaney / Best Bobs / CC BY-ND

Fuente: h.koppdelaney / Best Bobs / CC BY-ND

Cada ser humano es el resultado de lo que le ha tocado vivir, de su pasado, sus circunstancias, su cultura, sus creencias…

Nuestras creencias nos aportan seguridad, confort, pero sobre todo nos permiten disfrutar del beneficio de sentirnos pertenecientes a todas las personas y grupos que comparten esa idea.

Sin embargo, del mismo modo que nos aproximan a determinadas personas ( madre, padre, pareja, compañero de trabajo, amigo…) nos alejan de todos aquellos que no las comparten.

Las creencias determinan  la forma de sentir y de pensar y por lo tanto condicionan nuestro actuar.

Cuando uno actúa, siente o piensa movido por una grabación antigua-creencia- está en un comportamiento pasado. Conviene revisar si esa idea permite la creatividad o la bloquea, si suma o resta, si impulsa un movimiento hacia más o hacia menos, si en definitiva, nos provoca un crecimiento que nos lleva a aumentar nuestras habilidades, relaciones y satisfacción de vida en todos los sentidos.

Las creencias, que surgen de manera inconsciente y automática,  han sido fruto de numerosos aprendizajes que hemos ido experimentando a lo largo de nuestras vidas.

Algunas provenientes de nuestros padres, familiares, profesores…

“Tengo que ser duro en el trabajo para que me respeten”.

“Los niños/hombres no tienen que mostrar sus sentimientos”.

“Las niñas/mujeres tienen que ir arregladas”.

También pueden deberse a una experiencia negativa del pasado que damos por válida para el resto de nuestra vida.

De pequeño rompí un jarrón en una tienda. “Soy un manazas”

Una enfermera me hizo daño con una vacuna. “De las enfermeras no me fio que te hacen daño”

Muchas de ellas  han sido válidas durante un tiempo y permitieron una adaptación. Ej. “No hables con extraños que es peligroso”, dicho a un niño le advierte de la importancia de estar supervisado por mamá o papá. Sin embargo, una creencia que anteriormente fue positiva puede convertirse en un obstáculo o creencia limitante para nosotros. Ej. La creencia de “hablar con gente extraña es peligroso” puede provocar en el adulto una actitud de desconfianza  que empobrece  las relaciones sociales y le impide crear nuevos vínculos afectivos.

Las creencias limitantes son una percepción de la realidad adulterada.  Es algo que lo damos como válido, como bueno, pero que realmente muestran sólo una parte de un todo. Repercuten negativamente tanto en uno mismo como en la relación con el otro. Nos impiden “vernos”  y “ver”.

Si nos atrevemos a traspasar los límites de la zona confort y a renunciar a que las cosas sean de una manera determinada, descubriremos que las situaciones, las personas, el mundo y todo a nuestro alrededor cambia.

¿Cómo conseguirlo?

  • Reconociendo que “mi mirada” se encuentra  tan condicionada como la del resto de personas. No somos tan perfectos como nos creemos.
  • Transformando aquellas creencias que nos reducen por otras que ofrecen amplitud e inclusión.

Un taller indicado para todos aquellos que deseen:

  • Disfrutar de vivir consigo mismo y con los demás al atreverse a reconocer los límites personales.
  • Transformar las suposiciones y los prejuicios en nuevas posibilidades de crecimiento.
  • Mejorar sus habilidades y potencialidades personales.
  • Aumentar la creatividad.
  • Tener una vida más satisfactoria.

Las creencias pueden cambiarse, al fin y al cabo sólo son eso: CREENCIAS

Si deseas inscribirte contacta para reservar tu plaza:

  • Sábado 23 Mayo 2015
  • De 11.00 a 13.30
  • 30€
  • Aula San Miguel ( C/Parque San Miguel 14, bajo Logroño)
  • Contacto: 647 558175/ cristina@todoenmimemoria.com